Antonio Maíllo reclama a la Unión Europea que “intervenga ya” y “exija un alto el fuego en Gaza y un

jueves, 29 de enero de 2026

HOYO DE MANZANARES: EL PLENO DE LAS AUSENCIAS ÚTILES


Candidatura de MasMadrid para Hoyo de Manzaares
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 Tres Plenos Municipales sin concejal de MAS Madrid Hoyo 

Cada vez resulta más difícil no denunciar o criticar la indignante  falta de seriedad de un partido (Más Madrid Hoyo) que no entendemos a qué vino a la política de nuestro municipio. Tal vez pensaron que era sencillo, un juego de niños sin responsabilidades. Los vecinos y vecinas les votaron ¿se sentirán dignamente representados? Suponemos que no, que costará defender la falta de actuación de este partido.

Durante el 90 % de la legislatura, Más Madrid ha permanecido mudo en los plenos. Donde había que controlar o fiscalizar sólo hemos encontrado silencio.

El tasazo de basuras (+373 %) se aprobó gracias a la abstención de Más Madrid. Y los vecinos pagando.

Y ahora ya vamos por tres plenos consecutivos sin representación de Más Madrid:

          El 8 de enero dimite la concejala de Más Madrid; 

          Días después dimite la número dos en la lista; y

          Casi un mes después, el tercero no ha recogido el acta, dejando a Más Madrid fuera del pleno.

Y llegó el pleno de 29 de enero de 2026, donde:

El PP votó subirse los sueldos de los concejales en el gobieno, y con carácter retroactivo desde 2023; Una decisión de dudosa legalidad, que Secretaría e Intervención tendrán que explicar bien.

VOX votó en contra, obligado por el partido… Pero su conceja, miembro del equipo de gobierno lo va a cobrar.

Y la subida salió adelante, únicamente por la ausencia de Más Madrid. Si hubiera estado y votado en contra, el resultado habría sido de 7 en contra y 6 a favor. No habría salido adelante.

          PP gobierna.

          VOX protesta… pero cobra.

          Y Más Madrid, ausente, permite lo que dice combatir.

Demasiadas ausencias.

Demasiadas “casualidades”.

Saquen ustedes sus propias conclusiones.

lunes, 19 de enero de 2026

EL ESTADO COMO AVALISTA DEL RENTISMO

 De cuando el Gobierno confunde el derecho a la vivienda con una deducción fiscal

La medida estrella anunciada por el Gobierno el 12 de enero no es una política de vivienda. . Es una política de tranquilidad para propietarios rentistas. El Ejecutivo de Pedro Sánchez ha decidido que la mejor forma de afrontar la emergencia habitacional es bonificar al 100% en el IRPF a quienes no suban el alquiler. Es decir, compensar con dinero público lo que el mercado no les permite exprimir.

No existe ningún principio de justicia social que justifique regalar ventajas fiscales a quien ya obtiene rentas por el mero hecho de poseer una vivienda. Menos aún cuando hablamos de ingresos recurrentes que, en muchos casos, superan con holgura los 12.000 euros anuales por un solo piso. No es una ayuda para sobrevivir. Es una garantía de beneficio.

El relato oficial habla de “ganamos todos”. Pero no todas las personas ganan lo mismo ni por las mismas razones. Ganan los propietarios porque el Estado asume el coste de su “moderación”. Ganan los grandes fondos porque el mensaje político es claro: la rentabilidad inmobiliaria está protegida pase lo que pase. Y pierde la mayoría social que, una vez más, ve cómo la vivienda se gestiona desde la lógica del incentivo al capital, no desde la del derecho.

No es casualidad que la principal preocupación del Ejecutivo sea que los rentistas “no pierdan dinero”. No se habla de garantizar alquileres estables como derecho exigible. Se habla de tranquilizar al mercado. La vivienda, otra vez, no como bien de uso sino como activo financiero que conviene cuidar con mimo institucional.


DERECHOS PARA DESPUÉS

El Gobierno insiste en que no quiere enfrentar a inquilinas e inquilinos con propietarios y propietarias. Pero esa equidistancia es tramposa. Porque no existe simetría entre quien necesita un techo para vivir y quien extrae renta de ese techo. Fingir que ambos intereses pesan lo mismo es una forma sofisticada de tomar partido.

Mientras se anuncian deducciones fiscales a rentistas, no se aprueba una prórroga obligatoria de los contratos, ni una congelación efectiva de precios, ni un control real de los grandes tenedores. Las propuestas que iban en esa dirección han quedado arrinconadas.

El Ejecutivo responde hablando de fraude en los alquileres de temporada y de habitaciones. Es positivo poner límites. Pero no confundamos la periferia con el núcleo del problema. El fraude no es la causa estructural de la crisis de vivienda. La causa es un modelo que ha convertido el acceso a un hogar en un mercado tensionado por la especulación y blindado por el poder político.

Se anuncia una empresa pública de vivienda, se citan 10.700 viviendas futuras, se promete ser “implacables”. Pero el presente importa más que las promesas a medio plazo. Y el presente vuelve a favorecer a quienes ya tienen.

UNA EXTRAÑA REDISTRIBUCIÓN

En términos estrictos, la medida supone una merma en la recaudación pública. Es decir, la sociedad paga dos veces: como inquilina, a través del alquiler, y como contribuyente, a través de los impuestos que dejan de recaudarse. Ese dinero no desaparece. Se transfiere.

El problema no es individual, es estructural. Un Estado que decide incentivar el rentismo está tomando partido por una forma concreta de organizar la economía y la vida. Y esa forma tiene consecuencias: precariedad residencial, expulsión de vecindarios, miedo a renovar contrato, imposibilidad de planificar una vida.

Decir que así “ganamos todos” es una forma elegante de ocultar que la vivienda sigue sin tratarse como un derecho exigible.

La crisis de vivienda no se resuelve pidiendo por favor a quien especula ni compensándole por no hacerlo. Se resuelve limitando el poder del rentismo y colocando el derecho a vivir por encima del derecho a extraer renta, aunque eso incomode, aunque eso tenga costes políticos, aunque eso obligue a elegir bando.

viernes, 9 de enero de 2026

LA PROPUESTA DE IZQUIERDA UNIDA FRENTE A LA ESCALADA BÉLICA EN EUROPA

Estarás observando que el mundo atraviesa un momento de enorme gravedad. El rechazo al multilateralismo, la militarización de las relaciones internacionales y el recurso creciente de la fuerza como herramienta política están empujando al mundo hacia una espiral cada vez más peligrosa. El bloque imperialista vuelve a situar la guerra y la amenaza militar en el centro de la agenda, con consecuencias directas para los pueblos y para el futuro de la humanidad.

En este contexto, el debate sobre la guerra en Ucrania ha entrado en una nueva fase especialmente preocupante. En los últimos días, desde distintos gobiernos europeos —también desde Francia— se vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de enviar tropas europeas al conflicto. No se trata de una hipótesis lejana ni abstracta, sino de una discusión real que normaliza la escalada belicista y acerca a Europa a escenarios de confrontación de consecuencias imprevisibles.

Durante cuatro años de guerra, la Unión Europea no ha impulsado una sola iniciativa diplomática propia. Solo más armas, más gasto militar y ahora, potencialmente, más soldados. Mientras tanto, se debilita el derecho internacional y se vacía de contenido cualquier idea de seguridad humana.

Entrevista a Enrique Santiago en 'La Noche en 24h' https://youtu.be/DgSxHRNQVLE  

Como explicó nuestro compañero Enrique Santiago en el programa «La Noche en 24H» de RTVE, frente a la escalada belicista y las agresiones unilaterales de EEUU no caben ni el silencio ni el seguidismo. Mientras la derecha española vuelve a colocarse del lado de los intereses imperialistas, desde IU defendemos con claridad que la única alternativa viable pasa por el multilateralismo, la diplomacia y la construcción de un nuevo sistema de seguridad compartida, que garantice la paz y la soberanía de los pueblos.

Izquierda Unida no improvisa en este debate. Frente al ruido, las prisas y las presiones externas, tenemos una posición política elaborada colectivamente, basada en el multilateralismo, la prevención de conflictos, la autonomía estratégica europea y la defensa del Estado social.

Nuestra posición quedó plasmada en nuestro Documento de Seguridad y Defensa que elaboramos y debatimos la pasada primavera. Un texto que hoy es más actual que nunca, porque anticipa con claridad los riesgos de la militarización, la deriva temeraria de la OTAN y la falsa dicotomía entre paz y derechos sociales.

 


'Hacia un sistema alternativo de paz y seguridad', el documento de Seguridad y Defensa de Izquierda Unida. https://izquierdaunida.org/wp-content/uploads/2025/05/2025-05-09-hacia-un-sistema-alternativo-de-paz-y-seguridad-IU.pdf

Léelo, compártelo con los tuyos para reflexionar en colectivo, y para que lo usemos como herramienta política en este momento clave.

Más armas y más guerra no es más seguridad. La salida pasa por un nuevo paradigma de seguridad humana y seguridad compartida, cooperación y multilateralismo.

Hoy, más que nunca, hace falta una Izquierda Unida coherente y reconocible en sus posiciones antimilitaristas y pacifistas.

Hace 40 años nos fundamos al grito de «OTAN no, bases fuera», y firmemente seguimos en la lucha.

Nos va la vida en ello.

Un abrazo fraternal.

miércoles, 17 de diciembre de 2025

A CONTRACORRIENTE

 

Y pienso en las niñas que mueren de hambre con sus huesos marcados y pienso en las más 350 personas asesinadas en Gaza y Cisjordania desde que todo el mundo aplaude un acuerdo de paz de mentira.

Luces de neón y brillos navideños por toda Zaragoza. Cientos de personas acudiendo al centro de la ciudad con la ilusión de un ‘mundo feliz’.

Vamos a contracorriente hacia la manifestación de Solidaridad con el Pueblo palestino. No encontramos huecos para subir, desviamos nuestro recorrido… Me acuerdo de Huxley y ‘Un mundo feliz’, la gente en masa tomando el «soma» y viviendo en una realidad de sueño profundo, pero feliz, donde todo es perfecto… aunque no lo sea.

Bajamos las calles con banderas palestinas…la misma gente, que antes me molestaba para subir por Gran Vía, ahora mira absorta y siento que les molesto. Les molesta que sus hijos escuchen: «los niños de Gaza no son amenaza», les molesta que sus hijos miren con ojos grandes de niño, llenos de interrogantes, les molesta que haya personas que les recuerden que el mundo está enfermo y hay gente al otro lado del Mediterráneo que tiene miedo, hambre, frío y sufren el infierno en sus carnes y en el seno de sus familias. Por eso grito más fuerte.

Pienso en los 1.197.486 € gastados en luces en mi ciudad y me parece obsceno, pienso en los niños que acurrucados y escondidos tras una puerta son descubiertos por los soldados israelís y muertos de miedo suben sus manitas, se agachan y arrodillan como les dicen y son baleados como si fueran conejos, como si no fueran niños, como si no fueran almas con derecho a la vida… Y pienso en las niñas que mueren de hambre con sus huesos marcados y pienso en las más 350 personas asesinadas en Gaza y Cisjordania desde que todo el mundo aplaude un acuerdo de paz de mentira.

Y vuelvo a Huxley y pienso en Matrix y esa escena que me cautiva cada vez que la recuerdo, cuando le ofrecen al protagonista una pastilla roja y una azul para que elija entre vivir en una realidad falsa y feliz o poder ver la realidad completa. Yo elijo estar en el lado de la verdad, porque solo vivimos una vez y la felicidad son instantes intensos que tenemos que apreciar y guardar, pero no podemos negar esa felicidad a millones de personas, a miles y miles de niñas y niños. Por eso, cuando veo el lazo enorme de regalo que engalana el ayuntamiento de nuestra ciudad me avergüenza… porque no quiero dejar de pensar en las tiendas conplásticos improvisados en los que viven miles de personas en Gaza bajo artillería y bombas y un gélido invierno, pero tampoco de ese plástico azul rodeado de otros varios que habitan en el parque Bruil decenas de personas con derechos y dignidad para existir como tú y como yo, a tan sólo unos cientos de metros de mi casa. Cuando vi ayer ese lazo rojo deslumbrante me acordé de ellas y también de las decenas de personas que se han quedado sin trabajo en las Casas de Juventud y en las Zonas Jóvenes de Zaragoza o que han tenido que tragar con condiciones miserables laborales… ¿Qué sentirán al ver tanto gasto en luces y brillo?

Realidad y ficción… tanta gente que va a pasar estas navidades por el Belén navideño…¿Contarán a sus hijos que Jesús de Nazaret nació en Palestina y que ahora mismo están sometiendo a su población, bombardeando a personas que viven en plásticos, matando niños, ocupando sus tierras, cortando olivos, gaseándoles hasta la asfixia, expulsando a la gente de sus casas y sus pueblos, demoliendo barrios y ciudades enteras? ¿O es mejor seguir aplaudiendo luces y disfrutando de nuestra realidad paralela?

Disfrutar de la vida es un derecho y casi una obligación moral, dadas las circunstancias mundiales en la actualidad. Hagámoslo, pero no nos dejemos deslumbrar por lo que está hueco, por lo que se pinta de color para tapar la oscuridad, no caigamos en la ignominia del «pan y circo», porque la época de emperadores se fue y no queremos que nos traten de tontos. El despotismo ilustrado también es pasado y no queremos «todo para el pueblo, pero sin el pueblo» y porque todas las almas que vagan entre oscuridad y grises no merecen ser olvidadas ni hoy ni nunca. Ni olvidadas, ni abandonadas en su justa lucha por la libertad y una vida en paz.

Cruz Maorad Videgain | 4/12/2025

En: A contracorriente | NR | Periodismo alternativo

martes, 9 de diciembre de 2025

Hospital privatizado de Torrejón (Madrid). Lo que opinaría Aristóteles.

La lógica de los negocios, cuando se introduce en los asuntos humanos más fundamentales, es un principio criminal, es decir, lo es de forma esencial, por su propia naturaleza.

Aristóteles diagnosticó el problema de una manera impactante que debería retumbar entre
nosotros como cuando retorna lo reprimido. El mayor enemigo de la ciudad, de la polis, nos dijo es la hybris, la desmesura, la falta de límites, lo que no tiene fin ni conclusión. El infinito, en resumen, es el peor enemigo que amenaza la vida republicana. Se puede decir que Aristóteles estaba descubriendo en esos momentos lo que ahora nosotros llamamos “economía” y que él llamó “crematística”. 

Un médico, nos dice, persigue la salud de su paciente. Su tarea concluye satisfactoriamente cuando este sana. Por eso es muy importante que el médico no cobre dinero por sus servicios o que, como ocurre hoy en día en la sanidad pública, cobre un sueldo fijo del Estado. Porque si el médico comienza a cobrar por sus curaciones, se inicia entonces un proceso que no tiene por qué tener fin, pues el fin ya no es la salud, sino la ganancia. Y el ansia de ganancia no tiene por qué detenerse nunca, de modo que la salud o la enfermedad se convierten en medios para seguir haciendo negocios. La medicina busca la salud, pero la economía puede estar interesada en cronificar la enfermedad para seguir con sus negocios. Sobre una base semejante, la ciudad sería infestada por el infinito y destruida por la peor enfermedad de la política: la hybris, la pretensión humana de actuar como los dioses. Y como dice Aristóteles, los dioses, siendo como son inmortales, no necesitan tener amigos, ni dependen de ningún cuidado. No necesitan de médicos, ni, en realidad, pertenecen a ninguna ciudad, a ninguna sociedad.

Aristóteles alertó de este grave peligro para la ciudad. Pero ni en la peor de sus pesadillas habría imaginado un mundo como este, en el que todo gravitara en torno a la crematística, del mercado, un mundo en el que ya no hubiera ciudadanos, sino tan sólo clientes y fondos de inversión. Un mundo en el que la “economía” ha cobrado vida propia y tiene ya su propio metabolismo, que en absoluto coincide más que por casualidad con el de la sociedad y los seres humanos que la componen.

Extracto del artículo Hospital privatizado de Torrejón (Madrid). Lo que opinaría Aristóteles. Carlos Fernández Liria -Filósofo- (eldiario.es), 9 de Diciembre de 2025

Artículo completo en: https://gerardodelval.com/2025/12/09/hospital-privatizado-de-torrejon-madrid-lo-que-opinaria-aristoteles/

lunes, 8 de diciembre de 2025

¿QUÉ ESTÁ PASANDO CON LA VIVIENDA?

 

Carolina Cordero. Coordinadora de IU Madrid
Responsable Federal de Vivienda de IU
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Vivimos la segunda crisis de vivienda en lo que va de siglo. En la primera crisis, cientos de miles de personas fueron desahuciadas y arruinadas. Ahora varios millones sufren la carestía del alquiler sin apenas escapatoria, miles de jóvenes no pueden emanciparse y cada vez más sectores de la población adulta deben compartir piso sin desearlo. Mientras, continúan los desahucios de quienes menos pueden defenderse, a manos de jueces que se saltan la ley. En muchos barrios repunta el hacinamiento y la infravivienda.

Pero, ¿por qué está pasando esto? La población y los hogares han crecido mucho en las ciudades y zonas turísticas, pero el número de viviendas no. Además parte de ellas, ahora son pisos turísticos. La llegada de trabajadores migrantes a estas zonas se suma a los sectores más precarios de la clase trabajadora que ya vivían en ellas. Cada vez más gente solo puede acceder a la vivienda a través del alquiler. Este desequilibrio está provocando el aumento de la carestía y la penuria de la vivienda. Nada nuevo bajo el capitalismo.

Esta situación está acelerando cambios estructurales en el modelo de vivienda guiados por el interés del capital. Gracias a mejores salarios y a la masiva construcción de VPO hasta los años 90, y después, al acceso al crédito, en 1999, el 86% de los hogares disponía de vivienda en propiedad, máximo histórico. En 2023, apenas el 75%. Cada vez más hogares viven de alquiler, pasando del 14% al 18% en 20 años, lo que indica que aumenta el número de multipropietarios. Cada vez más viviendas vuelven al ciclo del capital para extraer beneficios, cuatos más, mejor.

Este proceso de acaparamiento de viviendas tuvo un impulso importante tras la Gran Crisis iniciada en 2008. Más de 1 millón de viviendas están en manos de grandes tenedores, contando solo quienes poseen 10 o más viviendas, por lo mucho más de un tercio de las viviendas en alquiler están en manos de grandes o medianos capitalistas. Desde 2012 proliferan las SOCIMIS, capital dedicado a comprar - también a construir - viviendas para alquilar, sin pagar impuesto de sociedades. Se suman a bancos y fondos de inversión y promotoras que comienzan a construir o a comprar para alquilar no para vender.

El capital va a por las viviendas. Tanto que bancos y aseguradoras persuaden a la generación del “baby boom” para que “monetice su vivienda”. Los mismos que siembran pánico sobre la okupación y dudas sobre las pensiones públicas, con el objetivo de privatizarlas junto con la sanidad, y que hacen negocio con las residencias de la tercera edad. “Dame la casa y tendrás una jubilación tranquila”, dicen los buitres. La casa la compran barata, los cuidados los venden muy caros. El capital quiere hacerse con el inmenso patrimonio inmobiliario acumulado por generaciones de la clase obrera, pagado con sus salarios, y con sus impuestos que financiaron la VPO.

Estas viviendas en propiedad están cada vez más infraocupadas. Más de cinco millones de hogares unipersonales, casi el 25%. En el extremo opuesto prolifera el hacinamiento, el alquiler de habitaciones, la infravivienda. Y el capital vocifera: ¡A construir más barrios! ¡Ciudades más grandes! ¡Subvenciones a mí! Pero con discreción, acapara las viviendas que existen en el centro de las ciudades para convertirlas de nuevo, en mercancía, expulsando a quienes viven de alquiler o comprando barato para alquilar caro. Es el nuevo viejo modelo: propietarios VS proletarios.

Hay que preguntarse, ¿quién va a dirigir la gran y necesaria reforma y ampliación del parque de vivienda y de las ciudades del país? ¿El capital para enriquecerse o la sociedad para garantizar el derecho a la vivienda digna, a la ciudad y al país digno? A la vista de la historia, lo tenemos claro: la vivienda debe ser una infraestructura pública para atender las necesidades sociales de forma justa y democrática, no una mercancía que se compra y se vende.

Esta es la línea maestra: ampliar el parque público de vivienda para alquiler social por todas las vías posibles y para su gestión crear un sistema de asignación según criterios sociales y ecológicos, mediante procesos democráticos y participativos, con el objetivo de la ciudad de los 15 minutos.

¿Hay que construir viviendas y ampliar las ciudades para superar la crisis?

La clave es la planificación pública y democrática. Solo hay que construir si es menos costoso que adquirir viviendas y edificios, reformar, adaptar, rehabilitar. Por ejemplo, para crear soluciones habitacionales y de cuidados para personas dependientes, en la estrategia de desinstitucionalización.

Hay que descentralizar instituciones para descargar población de las grandes ciudades: el camino opuesto a la megalópolis, insostenible desde el punto de vista medioambiental, de salud y de cuidados. Igualmente hay que generalizar un modelo de vivienda dotado de bienes y espacios comunitarios para socializar y profesionalizar tareas domésticas, lo que permitirá ahorrar energía y materiales, reducir el desperdicio alimentario, generalizar el consumo de km O, con obvios beneficios sociales y ecológicos.

Artículo de Mundo Obrero Marzo 2025

viernes, 5 de diciembre de 2025

SOBRE LAS DECLARACIONES DEL CEO DEL HOSPITAL DE TORREJÓN DE LA COMUNIDAD DE MADRID


Las declaraciones del CEO del hospital de Torrejón de la Comunidad de Madrid, qu e pertenece a la empresa Ribera Salud de la multinacional francesa Vivanto Santé, han escandalizado a los medios de comunicación, con un  gran impacto en la opinión pública.  Sin embargo, para la Asociación para la defensa de la Sanidad Pública nada hay en estas declaraciones que nos mueva a la sorpresa.

Obtener beneficios y  hacer negocio, está en la naturaleza misma  de las empresas con ánimo de lucro, con independencia del sector de la economía a la que pertenezcan. En el ámbito de la  sanidad, la rentabilidad económica, implica  lo que se conoce en términos técnicos, como ”selección de riesgos” o “selección adversa”, es decir, seleccionar a los pacientes y las patologías que son rentables y rechazar aquellas otras que no lo son. En otras palabras, lo que dice el CEO es un ejercicio de sinceridad poco habitual, pero totalmente lógico desde una perspectiva empresarial. A nadie informado le debería de  llamar la  atención. 

En segundo lugar, el hospital de Torrejón pertenece a la famosa colaboración público- privada (PPP por sus siglas en inglés) promovida en su día por Margaret Thatcher y seguida con entusiasmo por Esperanza Aguirre e Isabel Díaz Ayuso. Un modelo que está  bajo el amparo de la anacrónica Ley 15/1997 y que consiste en introducir  lo privado en el interior del sector público. Lo público pone el dinero y lo privado gestiona y hace negocios.

Una maraña de difícil o imposible regulación, que en la práctica ha fracasado en otros países y que, en última instancia,  es una forma  despiadada de parasitación del sector público en favor del  beneficio privado.

En una sociedad de mercado como la que tenemos, no se puede prohibir el ánimo de lucro en el sector sanitario, pero no se ha de olvidar que la salud es un derecho y no un negocio, y la defensa de este derecho debería de comprometer inexcusablemente a las instituciones públicas.

4 de diciembre 2025

Federación de Asociaciones para a Defensa de la Sanidad Pública

HOYO DE MANZANARES: EL PLENO DE LAS AUSENCIAS ÚTILES

Candidatura de MasMadrid para Hoyo de Manzaares ____________________________________________  Tres Plenos Municipales sin concejal de MAS Ma...