- Técnico de Inspección Urbanística
- Técnico de Gestión de Personal
- Técnico de Actividades y Subvenciones
- Técnico de Gestión de Archivos
Cuatro puestos que se suman a otros que se han ido creando a lo largo de la
legislatura, incrementando de forma continuada la estructura técnica del Ayuntamiento.
Lo preocupante no es solo qué se crean, sino cómo se crean.
Para la modificación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) no ha
habido negociación con los sindicatos, algo que debería formar parte de
cualquier proceso serio y respetuoso con la legalidad y con los trabajadores
municipales.
Además, la creación de estos cuatro puestos supone casi 275.000 € más al
año, lo que implica un incremento del capítulo de personal cercano al 5%
adicional. En un Ayuntamiento como el nuestro, este crecimiento del gasto
estructural no es menor.
Mientras tanto, seguimos sin saber:
- Cuando saldrán estas plazas a Oferta Pública
de Empleo.
- Con qué bases se convocarán.
- Cómo se garantizarán los principios
constitucionales de igualdad, mérito y capacidad.
Porque no basta con hablar de “profesionalización”. Profesionalizar no es
aumentar cargos sin planificación ni transparencia. Profesionalizar es:
Planificar las necesidades reales.
Negociar conforme a la normativa.
Convocar públicamente las plazas con reglas claras.
Garantizar que cualquiera que cumpla los requisitos pueda competir en
igualdad.
Hoy por hoy, varios de estos puestos ya están ocupados por personal
municipal, pero no existe información clara sobre el calendario ni el
procedimiento definitivo de provisión.
La pregunta que muchos vecinos se hacen es legítima:
¿Estamos ante una reorganización técnica necesaria o ante un crecimiento
descontrolado del gasto estructural?
Si seguimos incrementando el capítulo de personal sin una planificación
económica rigurosa, llegará un momento en que el Ayuntamiento tendrá cada vez
más estructura interna… pero menos margen presupuestario para inversiones,
proyectos y mejoras reales para los vecinos.
La transparencia no es un eslogan
La profesionalización no es una etiqueta.
La gestión pública exige rigor, planificación y respeto a las reglas.
Los vecinos de Hoyo merecen explicaciones claras.








